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TRUCO DE LAS DOCE VUELTAS

Ante las contínuas consultas que nos efectuais, preguntando:

¿Cómo saber si un hilo es adecuado para un patrón?,

pasamos a explicar un método cómodo, sencillo y rápido que nos permitirá saber cuanto de acertado es un grosor de un hilo, para una labor determinada.

El método no lo hemos inventado nosotros. Lo conocemos desde hace ya muchos años porque algunas de nuestras clientas han tenido la gentileza de contárnoslo. Y nosotros, con mucho gusto, lo transmitimos.

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Ante las contínuas consultas que nos efectuais, preguntando:

¿Cómo saber si un hilo es adecuado para un patrón?,

pasamos a explicar un método cómodo, sencillo y rápido que nos permitirá saber cuanto de acertado es un grosor de un hilo, para una labor determinada.

El método no lo hemos inventado nosotros. Lo conocemos desde hace ya muchos años porque algunas de nuestras clientas han tenido la gentileza de contárnoslo. Y nosotros, con mucho gusto, lo transmitimos.

 

1.      Vamos a utilizar como referencia la distancia, o separación, que hay en el patrón entre dos puntos (también conocidos como dos “piques”) consecutivos del pie de la labor.

2.      Sobre una regla, lápiz, bolígrafo o cartoncito vamos a dar DOCE VUELTAS en paralelo, apretadas, del hilo que presuntamente deseamos utilizar para ese patrón.

3.      El espacio ocupado por esas DOCE VUELTAS ha de ser semejante al espacio existente entre los dos puntos del pie del patrón. Si es así, sabremos que el hilo propuesto es adecuado para ese patrón. (Si ampliamos el patrón admitirá un hilo más grueso y si lo reducimos admitirá un hilo más fino).

4.      Este es un truco orientativo, lo que quiere decir que no es una verdad absoluta. Cada encajera tiene sus propios gustos en cuanto a la densidad que considera más adecuada para sus labores. Pero nos servirá para aproximarnos de forma certera a los hilos que mejor se ajusten al patrón propuesto.

5.      Aquellas encajeras que gusten de labores apretadas podrán realizar el cálculo dando DIEZ u ONCE vueltas en vez de las doce. De esta manera el hilo, al ser más grueso, dará como resultado una labor más apretada.

Aquellas encajeras que prefieran labores más abiertas podrán realizar el cálculo dando TRECE o CATORCE vueltas en vez de las doce. De esta manera el hilo, al ser más fino, dará como resultado una labor más abierta.